Mi nombre es María Angélica Puentes. Vivo en Pergamino, provincia de Buenos Aires.
Mi primer contacto con la escuela fue el Instructorado de Tai Chi Chuan, que cursé en la Facultad de Medicina de la UNR.
A partir de esta práctica surgió el interés por los temas que se entretejen a su alrededor: el pensamiento taoísta, la medicina tradicional china y el trabajo energético del Chi Kung (Qi Gong). A continuación vino el Instructorado de Chi Kung (participé de la última cohorte que cursó en Medicina), culminado en marzo 2018.
Comparto prácticas, en las clases y en encuentros periódicos con la gente cada vez más numerosa que concurre a la Escuela. Son mis compañeros cercanos o lejanos en el camino de aprendizaje. Llevamos pocos años de andar juntos, que determinaron cambios paulatinos y un enorme enriquecimiento personal y grupal. Hacia atrás veo lo andado con agradecimiento. Hacia adelante vendrán momentos de profundizar y transmitir. Todavía no doy clases, pero comparto mi práctica con amigas cercanas, interesadas en este modo de reconocer y adquirir posturas y movimientos que nos equilibran y nutren, conectando nuestro pequeño cosmos con el que nos rodea.